30 de marzo de 2014

¿Cómo afecta el cambio de hora a nuestro organismo?

   Anoche se adoptó el horario de verano boreal (en el hemisferio norte) donde la mayoría de países europeos y de América del Norte adelantaron sus relojes, pasando de las 2 de la mañana a las 3 directamente. El por qué energético de ese cambio de hora no lo vamos a explicar hoy aquí, sino que nos vamos a centra en cómo afecta el cambio de hora a nuestro organismo. ¿Lo notamos? ¿Cuanto tardamos en recuperarnos? Si te interesa, no te pierdas el artículo.





¿Cómo nos afectan estos cambios de hora?

  Adelantar o atrasar el reloj actúan sobre nuestro organismo de forma parecida que lo hace el jet lag al viajara, pero obviamente de forma proporcional. Anoche, que adelantamos la hora, perdiéndola, seria equivalente a viajar hacia el Este, mientras que en otoño, cuando ganamos una hora, sería más parecido a lo que experimentamos al viajar hacia el oeste, ganando horas al día. Siempre es más difícil aclimatarse a la “pérdida”, esto es, viajar hacia el este. Así que el cambio de hora en primavera puede ser más notorio que en otoño (como experimentar un jet lag de una hora).

 Esta pérdida de sueño por la noche de una hora, por lo general, no tiene grandes consecuencias, pero sí hay que tener especial cuidado con los mayores de 50 años y los niños, pues son quienes más difícilmente se acostumbran a estos cambios, produciendo con más facilidad somnolencia, irritabilidad e, incluso, problemas de alimentación, sobre todo en los lactantes. También en personas con problemas habituales de sueño, como insomnio, o estados depresivos, ya que estos cambios de hora pueden agravarlos. Además, puede general problemas de concentración, memoria, cefaleas, nerviosismo, por lo que es importante que personas que realizan trabajos donde han de estar muy concentrados, como pilotos, conductores, profesores, operarios de máquinas, lleven cuidado con estos cambios de hora.




¿Cuanto tardamos en acostumbrarnos y cómo minimizar el efecto?

   Según los expertos, este desfase horario afecta a nuestro organismo una media de 3-6 días, que necesitaremos para poner nuestro reloj biológico interno de nuevo en hora y aclimatado al nuevo horario. 

   Pero existen una serie de consejos que podemos seguir para que esto nos afecte lo mínimo posible:

    1. Acostarse pronto los días previos: es aconsejable empezar a recuperar la pérdida de sueño de esa noche lo antes posible.

   2. Adelanta el reloj progresivamente: distribuir esa hora que perdemos entre viernes, sábado y domingo, adelantando 20 minutos el reloj cada noche. Así, el impacto del cambio de hora será más suave y la adaptación a éste será más cómoda.

   3. No te actives esa noche: es aconsejable no tomar bebidas estimulantes ni realizar actividades excitantes antes de ir a dormir esa noche para facilitar el dormir.

   4. No dormir la siesta: aunque es saludable, es recomendable ese sábado saltársela, para llegar con más sueño a la noche. Y si no eres capaz de saltártela, al menos, que no supere los 20 minutos.

   5. No tomes fármacos relacionados con el sueño: éstos son para combatir los problemas de sueño, no para adaptarnos al nuevo horario. Mejor acudir, si es necesario, a infusiones relajantes y naturales.

   6. Invierte más tiempo con los niños: si los tienes, es recomendable que realicen actividad física durante el día para que lleguen a la noche con más sueño, y no acostarlos una hora antes para compensar. Para ellos también es recomendable el fraccionar a lo largo del fin de semana la pérdida de hora.


   7. No alteres los buenos hábitos de sueño: lo más recomendable la semana posterior al cambio de hora es seguir unas buenas normas de sueño e higiene para facilitar el sueño, como disponer de una temperatura agradable o apagar el móvil, evitar las luces de la calle, etc.



Siguiendo estos consejos, es muy difícil que te afecte el cambio de hora, aunque muchos de ellos los tendrás que apuntar ya para el año que viene. Eso sí, no tienes que preocuparte en exceso pues, cuando salimos de fiesta y nos acostamos, por ejemplo, a las 3 de la mañana, se considera que estamos entrando en un desfase horario de unas 2-3 horas, un impacto mayor que el de este cambio de hora y parece darnos igual, porque seguimos haciéndolo, ¿no?



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