24 de noviembre de 2013

Cuando llueve, ¿mejor correr o andar para mojarnos menos?

   Hoy, en Pregunta Tú, nos pregunta: ¿Cuando llueve, es mejor correr o andar para mojarnos menos?

   Un lector Oriolano nos hace una pregunta que todos nos hemos hecho cuando vamos tan tranquilamente por la calle y nos sorprende un tormentón, sobre todo hace unos meses, con la gota fría mediterránea, y estamos en medio de la nada y queremos llegar a casa sin mojarnos lo menos posible. ¿Qué hacer entonces: andar tranquilamente o correr? ¿Cómo acabaríamos menos empapados?




¿Corro o ando?

   Obviamente, en ambos casos vas a acabar calado, así que si tu intención es llegar totalmente seco, mejor lleva siempre encima ropa impermeable. Pero si lo que pretendes es mojarte lo menos posible, entonces sí te interesa seguir leyendo.

   Vamos a suponer 3 casos: Quedarte quiero bajo la lluvia, andar y correr.

   Si nos quedamos quietos, la cantidad de agua que recibimos, es la que nos cae desde arriba, que será mayor cuanto más tiempo pasemos bajo ella. Si andamos o corremos, además de este agua que nos cae desde arriba, a nuestro cuerpo llegan las gotas de lluvia que nos llevamos por delante al andar. Entonces, estar totalmente quieto nos mojará menos que andar o correr bajo la lluvia.

    Pero obviamente, lo que nosotros pretendemos, es llegar hasta una zona en la que nos resguardemos de la lluvia. En ese caso, quedarse quieto es un absurdo, porque no llegaremos a resguardarnos y nos calaremos cada vez más. Entonces ya sólo nos quedan 2 opciones: andar o correr. ¿Qué es mejor?

   
En ambos casos, cuenta el agua que nos cae desde arriba, más el agua que nos llevamos por delante al movernos. Pero esta cantidad de agua que nos llevamos por delante es constante en todo el trayecto, será la misma sin importar la velocidad que llevemos. Sin embargo, el agua que cae desde arriba es dependiente del tiempo. Cuanto más tiempo estemos debajo de la lluvia, más nos mojamos, y nos llevamos el mismo agua por delante de nosotros, por lo que para mojarnos lo menos posible, hay que disminuir el tiempo que pasamos recibimos agua desde arriba. Es decir: ¡hay que correr!


El viento

   Pero no sólo depende de nuestra velocidad. El viento es un factor muy importante. Es evidente que si vamos en contra del viento nos vamos a mojar mucho más, ya que pone más cantidad de agua en nuestro camino que si las gotas cayeran perpendiculares al suelo, y lo contrario si lo hacemos a favor del viento. Además, en contra del viento, el tiempo que necesitaremos hasta llegar a nuestro resguardo será mayor, por la resistencia que éste nos opone.




   Así que ya sabéis, la próxima vez que llueva, correr como si no hubiera un mañana, pero eso sí, con mucho cuidado, porque de los resbalones no nos libra nadie, y si caemos en un charco ya os aseguro yo que os vais a mojar más que si simplemente andáis bajo la lluvia.






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