2 de marzo de 2014

Aburrimiento, ¿puede matarme?


   

  Todos hemos sentido alguna vez la sensación de aburrimiento. Si bien es una situación normal de vez en cuando, hay individuos que se aburren más que otros y que pueden adoptar este estado como una constante en lo cotidiano. ¿Pero a qué es debido el aburrimiento? ¿Qué pasa en nuestro cuerpo para que entremos en ese estado? Vamos a ver en el artículo de hoy un poco cosas que no sabemos sobre el aburrimiento, una sensación muy muy extendida. Espero no te aburras.



La química del aburrimiento

    Si bien, en muchas ocasiones, el estado psicológico y de salud están muy relacionados, yo me voy a centrar sobre todo en qué causas fisiológicas nos llevan a un estado de aburrimiento; cómo nos "aburre" nuestro organismo. Así, hay dos causas principales en las que nuestro organismo provoca esta sensación:


  • El cerebro normalmente produce sustancias químicas necesarias para el correcto funcionamiento emocional. La dopamina es la responsable de la motivación y determina el nivel de respuesta emocional ante diversas situaciones. Ciertas investigaciones han comprobado que las personas con tendencia al aburrimiento tienen un déficit en la producción de esta sustancia. Por ello se aburren en el trabajo, en el estudio, en su vida social y hasta en su vida sexual. Como esta sustancia también es vital para experimentar la sensación de placer, su ausencia o escasez, le impiden encontrar el “gusto” de las cosas o situaciones
  • Quienes se aburren es porque tienen desarreglos hormonales. Los niveles de hormonas, especialmente ACTH, oxitocina y MSH, producido por las glándulas internas pueden condenar al sujeto, hombre o mujer, a un estado de aburrimiento persistente.

 Obviamente, el estado psicológico de la persona puede influir en los niveles de estas hormonas en nuestro organismo, pero eso es otra historia.




Tipos de aburrimiento

   Aunque parezca que el aburrimiento es solo un tipo de sentimiento con características similares, desde hace tiempo los investigadores han señalado que hay distintos tipos de aburrimiento y que este estado emocional se puede manifestar de diferentes formas por parte de quien lo siente.

  1. Aburrimiento indiferente: se caracteriza por una sensación relajada e indiferente, típica del aburrimiento que sentimos cuando hacemos zapping en televisión, o visionamos vídeos al azar en youtube.
  2. Aburrimiento de calibración: la sensación que percibimos es de incertidumbre, pensando en qué podemos hacer para salir de esa situación, estando totalmente abiertos al cambio y receptivos ante cualquier distracción.
  3. Aburrimiento reactivo: es el que se da en personas que utilizan esa sensación de aburrimiento como motivación para no volver a caer en él y ser activos.
  4. Aburrimiento de búsqueda: Más que un tipo de aburrimiento es una actitud ante el mismo. La persona que lo padece se siente inquieta, por lo que busca activamente una distracción para vencerlo lo antes posible.
   Y recientemente se ha establecido un quinto tipo de aburrimiento, el aburrimiento apático, una forma especialmente desagradable que se asemeja a la impotencia o depresión. Se asocia con niveles de excitación bajos y altos niveles de aversión u hostilidad.


¿Puedo morir de aburrimiento?

    Es la pregunta que mucha gente se hace y que, cuando es un científico quien se la hace, acaba investigando sobre ello. Eso hicieron Martin Shipley y su equipo de científicos del Departamento de Epidemiología y Salud Pública del University College de Londres (Gran Bretaña). ¿Qué hicieron?


    Tras recuperar los datos de una encuesta sobre los niveles de aburrimiento de 7.500 sujetos de 35-55 años en los años 80, vieron que el 10% de todos ellos, mostraban el sentimiento típico del aburrimiento (principalmente eran mujeres y trabajadores jóvenes). Así, 20 años después, compararon esos datos con las tasas de supervivencia de los mismos sujetos. Publicaron los resultados en la International Journal of Epidemiology, donde relacionaban que los que presentaban niveles altos de aburrimiento eran un 37% más propensos a fallecer. Además, Shipley asegura que se encuentran indicios claros de un vínculo entre el aburrimiento y las cardiopatías. Estos científicos piensan que las causas de esta relación aburrimiento-muerte son que, al sentirse menos motivadas e infelices, adoptan hábitos poco saludables con mayor facilidad, como fumar, consumir drogas o alcohol, aumentando los riesgos de padecer enfermedades cardíacas.


Beneficios del aburrimiento

    No todo es malo cuando nos aburrimos, menos mal. Un equipo de investigadores británicos de la University of Central Lancashire (UCLan) ha demostrado que llevar a cabo una tarea aparentemente aburrida durante 15 minutos, como copiar números de un directorio de teléfono, aumenta considerablemente la creatividad, cosa que el estar siempre en actividad y ocupado, acaba con ella.


  Ese es uno de los problemas actuales en el desarrollo infantil. La sociedad occidental mantiene a estos niños siempre en un estado de actividad constante, de recompensas en forma de placer. Teléfono móvil, internet, videoconsolas, televisión... Todos ellos diseñados para matar el aburrimiento y que impide el desarrollo del potencial imaginativo y creativo de los niños.




    Por tanto, no pasa nada si nos aburrimos de vez en cuando, puede ser beneficioso para potenciar nuestra imaginar y descubrir nuevas formas de mantenernos entretenidos que pueden ser más divertidas que las típicas de ordenador o móvil + Internet. 

    ¿Y tú, qué tipo de aburrimiento has llegado a experimentar? ¿Tienes alguna táctica para deshacerte de él? ¿Te has aburrido leyendo este artículo? Cuéntanoslo.



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