13 de junio de 2013

Fobias de lo más extrañas


 Agorafobia, aracnofobia, claustrofobia... seguro que estos términos te son familiares. En efecto, son fobias. ¿Pero y si te hablo de emetofobia?, ¿o ablutofobia?, ¿o brontofobia? Ahí ya te he pillado, ¿verdad? Vamos a ver por qué sentimos esas fobias y a conocer algunas muy curiosas (incluidas las ya citadas, que no os dejaré con la duda).




¿Qué son las fobias?

      Como ya hablé en el artículo de por qué sentimos miedo, el cerebro a veces mantiene los miedos útiles (como el miedo a ser atropellado) o elimina aquellos miedos que ya no pueden causarnos daño, como el ejemplo que decía del cuadrado azul. Sin embargo, hay ocasiones en las que los miedos irracionales permanecen y se convierten en fobias. Las fobias son miedos fuera de control que desencadenan en una respuesta de ansiedad (sudoración excesiva, aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria...). La amígdala cerebral envía una respuesta que no tiene sentido, y el resto del cerebro es incapaz de detenerla. Pero las fobias no afectan a cualquiera. ¿Por qué algunos tienden a asustarse más que otros? Una persona puede saltar de un avión mientras que otra es incapaz de salir de casa. La ciencia demuestra que hay diferencias físicas y mentales entre los temerosos y los temerarios.




¿Quién es más propenso a sufrir fobias?

     Esto ocurre en la infancia. En primer lugar, el ambiente que les rodea influye mucho. Los niños que de pequeños son más temerosos, suelen coincidir con que no han ido a la guardería, no se han socializado demasiado y, además, los padres son, muy a menudo, súper protectores con estos niños. Al crecer, estos niños no sabrán moderar sus miedos y es muy probable que acaben desarrollando fobias. Mientras que aquellos niños que se han socializado con otros niños o cuyos padres no han temido enfrentarlos a situaciones de peligro, como dejarles jugar libremente en los parques, suelen crecer sin desarrollar miedos incontrolados. 

     Pero no es el único motivo, ya que se vio que incluso en hermanos mellizos, con un ambiente similar, había casos en los que uno de los dos hermanos era mucho más temeroso que el otro. Las investigaciones han visto que el cerebro suele hacer cambios físicos que controlan la respuesta de miedo. Los neurólogos vieron que la corteza prefrontal u orbitofrontal atenúa la señal de la amígdala, es decir, actúa como un absorbente emocional. Los niños más ansiosos tienden a desarrollar una corteza prefrontal más gruesa, para compensar la híperactividad de la amígdala. Cuando esta corteza es delgada en niños con la amígdala hiperactiva, con mayor facilidad podrá desarrollar las futuras fobias.




Fobias más curiosas.

     Lo prometido es deuda, y paso a explicar algunas fobias raras y curiosas, algunas de ellas mencionadas en la introducción:


  • Emetofobia: Se trata de la fobia al vómito o a vomitar. Hay personas que sienten más que una simple aversión hacia el acto de vomitar, llegando incluso a modificar sus hábitos alimenticios y sociales por ello, como evitar ir a restaurantes por temor a que la comida que se sirva le siente mal al estómago. En casos extremos se considera fobia, ya que un 6% de la población tiene miedo a vomitar.
  • Brontofobia: Es el miedo extremo a los rayos y truenos de las tormentas. Provoca síntomas de ansiedad los días de tormenta y los que lo sufren basan sus actividades en función de la meteorología que pueda haber.
  • Ablutofobia: Un persistente, anormal e injustificado miedo a lavarse, bañarse o limpiarse. Hasta hace unos años se pensaba que era simplemente un síntoma asociado a la adolescencia. 
Cataptrofobia o eisotrofobia.
  • Catoptrofobia o eisotrofobia: Es la fobia a los espejos. No está claro si es a los espejos en sí o a verse reflejado en ellos. Esta gente es incapaz de mirar a los ojos de quien se refleja en el espejo, más cuando es un reflejo de cuerpo entero- A veces el temor es a lo que pueda verse reflejado en el espejo, como una aparición. Evitan, obviamente, pasar por delante de ellos.
  • Gimnofobia. Miedo tanto a ser visto desnudo como a ver desnudo a alguien. Ocurre generalmente en gente con complejos exagerados y con sentimiento de inferioridad. Cada vez más común debido a la importancia de los cánones de belleza en los medios.
  • Iatrofobia: es la fobia a ir al médico. Es una fobia social en la que el individuo teme a todo aquello que incluya inyecciones, tratamientos, etc. Generalmente causada por traumas infantiles relacionados, pero también por el miedo a ser contagiado por alguna enfermedad del hospital. También puede aparecer esta fobia por el temor a tener resultados negativos en un chequeo.
  • Fobofobia: miedo a sentir miedo. Es una fobia muy curiosa en la que se tiene miedo tanto a contraer una fobia, como a experimentar un miedo abrumador en una situación que despierte su miedo o angustia.
Por hoy ya está bien de fobias. De todas formas, si tenéis curiosidad por conocer más, extrañas y comunes, aquí os dejo esta lista de fobias en la que encontrarás fobias para todos los gustos y colores

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