22 de enero de 2014

¿Qué son las alucinaciones?

   
Los humanos nos relacionamos con nuestro entorno y ambiente a través de los sentidos. Conocemos lo que vemos, oímos, tocamos, etc. ¿Pero todo lo que sentimos es real? ¿Qué pasa si lo que creemos que vemos, en realidad no es lo que tenemos delante de nosotros? Estas preguntas, que tienen un tono un tanto filosófico, sirven para introducir el tema que vamos a ver hoy: Las alucinaciones. ¿Te atreves a descubrirlas?





¿Qué son las alucinaciones?

  Su definición más utilizada es la de la percepción de una realidad inexistente. Es decir, en un estado de conciencia (no dormido), se perciben sensaciones y representaciones sin que haya un estímulo real que las provoque, pero teniendo cualidad de percepción real. Vamos, que el alucinado cree ver o sentir cosas que en realidad no están, no existen, pero a él le parecen totalmente reales.

   No hay que confundirlas con las ilusiones, en las que sí existe un estímulo externo real, solo que es percibido de forma errónea, distorsionada o mal interpretada, como por ejemplo los espejismos.


Tipos de alucinaciones

   Obviamente, las alucinaciones estarán relacionadas con nuestros sentidos, ya que son los que utilizamos para interpretar y percibir nuestro alrededor. Así, las alucinaciones se dividen en:


  • Alucinaciones visuales: que básicamente implica ver objetos que no existen, tanto objetos cotidianos, como animales, personas o hasta luces.
  • Alucinaciones auditivas: se producen con mayor frecuencia que las otras. Pueden ir desde casi ininteligibles murmullos, hasta voces que hablan con claridad refiriéndose a ti. A veces también son sonidos, no voces, como música, puertas que se abren o cierran, disparos, pisadas, etc. Se pueden percibir como voces internas, que hablan en nuestra cabeza, o como voces externas, a veces pertenecientes a alguna persona conocida (familiares, amigos, famosos...), pero generalmente, más de una voz. Algunas dicen cosas agradables, en cambio otras buscan criticar o empujarte a hacer cosas. 
  • Alucinaciones táctiles: te hacen sentir un contacto o movimiento en tu cuerpo, como el de insectos que recorren tu piel, alguien que te toca o movimientos en el interior de tu cuerpo.
  • Alucinaciones olfativas: son las menos comunes de las cuatro. En ellas, crees percibir olores que nadie más puede. Lo más común es que estos olores sean desagradables o nauseabundos, provenientes de nuestro cuerpo, o algún recinto cercano, aunque también ha habido ejemplos de alucinación con perfumes, aromas de flores, o el olor del mar.


¿Qué causa las alucinaciones?

    Generalmente están asociadas a enfermedades o trastornos psíquicos. Un ejemplo de un trastorno en el que aparecen alucinaciones lo veíamos en el artículo del síndrome del muerto viviente. Así, muchos tipos de esquizofrenia, trastornos bipolares, demencia, epilepsia o estrés post-traumático llevan asociadas las alucinaciones en sus síntomas.

Pero hay ocasiones en las que se presentan alucinaciones sin padecer ninguna de estos trastornos, aunque sí en estados que afecten al sistema nervioso, como la falta importante de sueño, el abuso de sustancias psicotrópicas, como el alcohol, marihuana, cocaína, LSD... o el consumo de ciertos medicamentos.

Setas alucinógenas
   También en personas sanas y sin estados excepcionales de la mente pueden sufrir alguna alucinación. Hay estudios que muestran que entre un 10 % y un 40 % de las personas sin ningún trastorno psicológico han padecido alguna vez alguna alucinación auditiva. Por ejemplo, las personas que sufren estrés, después del fallecimiento de un ser querido y creen escucharlo aún en casa. También en algunas personas justo antes de dormir (alucinaciones hipnagógicas) o justo después de despertarse (alucinaciones hipnopómpicas), que pueden parecer un sueño, pero la persona no está dormida del todo.


¿Saben que alucinan?

    Dado que las alucinaciones se perciben como reales, es difícil determinar si lo son o no. No obstante, hay personas que son capaces de darse cuenta de que lo que perciben no puede ser real y concluir que se trata de una alucinación, evitando así que interfieran demasiado en su vida diaria.



  Además, también existen las perturbaciones, que son formas leves de alucinación en cualquiera de los sentidos y que casi todos hemos sufrido alguna vez en forma de: ver el movimiento en la visión periférica, o escuchar ruidos débiles y / o voces... Así, las alucinaciones, volviendo al tema filosófico con el que comenzaba el artículo, daban pie a la falacia de los sentidos explicada por Descartes. 

   ¿Cómo podemos saber si lo que vivimos es real o todo una alucinación? ¿Tú qué piensas? ¿Alguna vez has sufrido alguna alucinación?





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