13 de noviembre de 2014

Encontrado un "unicornio" real

    Cuando creces rodeado de cuentos de hadas, sabes que nada es real, aunque en el fondo siempre deseas que esos seres mitológicos o legendarios no fueran tal y que fueras capaz de encontrar uno real alguna vez. Pues parece que ha llegado ese momento, en el que tu infancia vuelve a ti, pero más real que nunca, gracias a un cazador que atrapó una curiosa presa que podrás ver a continuación.








Un ciervo-unicornio

   Se trata de un ejemplar cazado en Eslovenia el pasado Agosto con una deformidad extrañísima en sus cuernos. probablemente causado por una lesión durante los primeros momentos del desarrollo de sus astas. Las lesiones y deformidades en las astas son bastante comunes, pero por lo general afectan más a la forma de las astas o al pobre crecimiento de una o ambas. Sin embargo, esta anormal deformación en forma de unicornio es tan inusual, que los científicos que han verificado la autenticidad del animal aseguran no haber visto tal cosa nunca en la naturaleza.

   
   A menudo, los ciervos pierden uno de sus cuernos, en peleas, accidentes, etc. Al cuerno que queda se le conoce como pincho o clavo. El cazador que encontró a este peculiar animal, no supo diferenciar desde la distancia si se trataba de un pincho o realmente era una deformidad de ambas astas. 


¿Qué le ocurrió a su cuerno?

    Los ciervos, a diferencia de otros animales como los toros o las cabras, tienen cuernos anuales. Es decir, cada año los cuernos siguen un ciclo de formación y senescencia. Cuando los días empiezan a ser más largos, en primavera, también son mayores los niveles de testosterona de los ciervos macho. Esto inicia el ciclo, estimulando el crecimiento de la cornamenta que en principio está compuesto por un tejido delicado y vivo, en su mayoría de vasos sanguíneos y nervios recubiertos por una fina capa de piel aterciopelada. En este punto, la cornamenta es extremadamente sensible y propensa a las lesiones, como probablemente le ocurrió a este ciervo-unicornio. Cualquier accidente o golpe puede alterar el crecimiento de las astas para el resto del ciclo. En este caso, lo que debieran ser dos astas creciendo en dos pedículos diferentes, separados y simétricos, crecieron unidas como un único pedículo largo.

   En otoño, cuando empiezan a acortarse los días, los niveles de testosterona disminuyen, la cornamenta se mineraliza y se convierte en un hueso duro y rígido que usarán para pelear y exhibirse en la época del apareamiento. Cuando llega el invierno y el ciclo está a punto de completarse, el cuerpo del ciervo comienza a reabsorber los nutrientes y compuestos de la base de los cuernos. Llega un punto en que la base es tan débil que el cuerno no se puede sostener y el ciervo los pierde a la espera de que comience un nuevo ciclo.


    Realmente no estamos ante un mito viviente, pero sí que puede darnos alguna explicación del por qué algunos seres mitológicos, que pudieron no ser tan legendarios, sino que surgieron posiblemente ante ciertos animales o seres con alguna mutación o deformidad.





Articulo original National Geographic

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