3 de marzo de 2015

El arcoiris de un sólo color: blanco

   Al mencionar al arcoiris nos vienen a la cabeza un arco formado por multitud de colores (de hecho, todos los del espectro del visible) adornando el cielo y al que no podemos alcanzar. Pero únicamente conocemos a ese arcoiris por ser el más común, pero no es el único. Hoy, conoceremos otros arcoiris diferentes, entre los que veremos al curioso arcoiris blanco o albino. Quizá no es tan espectacular, porque carece de color, pero es igualmente bonito, ¿o no?





Arcoiris de niebla

    Es otro nombre con el que se conoce a este tipo de arcoiris, proveniente del término inglés fogbow. El mecanismo por el cual se produce es similar al del arco iris colorido al que estamos acostumbrados y que ya se explicó en este artículo sobre el arcoiris. Pero en este caso, la falta de color se debe al tamaño diminuto de las microgotas menores que 0,05 mm que componen la niebla, incapaces de reflejar esos colores y sólo reflejan luz blanca, difuminando los colores que se verían si tuvieran mayor tamaño, creando este arcoiris albino. 


   La niebla no tiene forma de arco; es casi transparente, pero relativamente uniforme. La forma de arco de niebla se crea sólo por aquellas gotitas que están situadas en el ángulo necesario para desviar la luz solar hacia el observador.


Arcoiris lunar

   Hay otro tipo de arcoiris, que en este caso no es causado por la luz del sol, como estamos acostumbrados, sino que la fuente es diferente. La Luna también refleja luz hacia la Tierra por las noches, y siempre que nos encontremos en una noche donde el cielo debe estar despejado, sin nubes oscuras, cuando la fase sea de luna llena y su luz sea la más brillante, después del crepúsculo vespertino o antes del crepúsculo matutino, donde la luna está baja, y también cuando la humedad es abundante.

 
  Estos arcoiris nocturnos son producto del paso de la luz de la luna a través de diminutas partículas de humedad, por lo que lo más habitual es encontrarlo en el entorno de grandes cascadas de agua. Es decir, el fenómeno por el que se produce es el mismo que en el caso de los arcoiris solares, salvo por el hecho de que es difícil distinguir los colores en un arco iris lunar a simple vista porque la luz es generalmente demasiado débil para excitar los conos receptores de colores del ojo. Sin embargo, con las cámaras fotográficas se puede captar fácilmente los distintos colores,



   ¿Qué arcoiris te gusta más: el diurno y solar al que estamos acostumbrados, el arcoiris albino o el arcoiris que se ve de noche gracias a la luz lunar? Cuéntanoslo


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