14 de mayo de 2015

¿Por qué nacemos sin dientes y por qué se nos caen?

   El ser humano nace prácticamente formado, sin embargo, los dientes son una excepción, ya que nacemos directamente sin ellos y a lo largo de la vida hay incluso que cambiarlos. Hoy nos vamos a preguntar por qué motivo no tenemos nuestros dientes al nacer y por qué no son los definitivos. Obviamente, si esto es así, tendrá su ventaja. ¿Quieres conocerla? ¿Y cómo es posible que los dientes se caigan con esa facilidad cuando cuesta tanto que nos saquen una muela?






¿Por qué nacemos sin dientes?

   Aunque cuando nacemos tenemos la boca limpia de dientes y sólo vemos nuestras encías, en realidad nuestras piezas dentales, las 20,  ya están formadas desde la etapa embrionaria, pero aún están ocultas en ellas y deben pasar varios meses de vida hasta que se abran camino y ocupen su sitio en la boca. Y esto es así, simplemente porque en esa etapa de la vida, aún no los necesitamos. El no tener dientes facilita la succión de leche materna sin dañar los pezones de nuestras madres. Además, nuestro estómago aún no está preparado para digerir nada más allá de esa leche, así que, no necesitamos dientes para masticar aún.

 
Desarrollo y cronología de erupción
de nuestra dentadura
  A esta primera tanda de dientes, que salen desde los 6 hasta los 30 meses de vida se les conoce como dentición decidua. El llamarlos dientes "de leche" viene porque aparecen en esa época en la que nuestra alimentación se basa principalmente en ese alimento. Así como por el color de éstos, más blanquecino que los de la dentadura definitiva


¿Por qué se caen los dientes de leche?

    "Porque los dientes definitivos les empujan", sería la respuesta rápida y fácil, pero vamos a ir más allá. Incluso antes de que la dentición decidua erupcione, ya se está formando y calcificando en nuestras encías los dientes que ocuparán nuestra boca desde los 6 años hasta la vejez. 

    Cuando alcanzamos esa edad, normalmente los 6 años, nuestra boca ya se ha desarrollado lo suficiente como para dejar paso a los 32 dientes de la dentadura definitiva, más grande y fuerte que permitirá una alimentación y una masticación mejor. Los dientes definitivos empiezan a moverse hacia fuera, y en su camino van desgastando la raíz de los dientes de leche, que va siendo reabsorbida por las encías, dejando al diente infantil sin soporte que lo sujete a la boca, y acaba cediendo y cayendo dejando sitio para que la dentadura definitiva siga su camino hacia el exterior.


¿Y por qué tenemos dos tandas de dientes?

Dentadura definitiva alojada en la encía
esperando a que la dentición decidua deje espacio
   Simplemente porque nuestra boca es demasiado pequeña cuando somos niños como para soportar el tamaño y dureza de las piezas definitivas. Así, hasta que nuestra boca alcanza el tamaño adecuado, debemos conformarnos con unos dientes sustitutos o preparatorios, como son los de leche. Éstos ayudan a los bebés a comenzar a consumir alimentos sólidos y también los ayudan en el desarrollo del lenguaje, ya que los dientes anteriores participan en la articulación de ciertos sonidos. Además, sirven de guía de erupción: mantienen el espacio para la dentición permanente.



Aún hay muchas cosas y curiosidades que contar sobre los dientes, pero lo dejaremos para posteriores entregas. ¿Tú tienes todas las piezas dentales definitivas? ¿O aún conservas algún diente de leche? Cuéntanoslo.



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