8 de mayo de 2016

Si el infierno existe, se entra desde Turkmenistán

    En la Tierra ocurren, a menudo, fenómenos que no dejan de sorprendernos. Hoy os traigo uno de esos que os dejarán con la boca abierta. Se trata del cráter en llamas de Darvaza situado en el desierto de Karakum, en Turkmenistán y que se ha ganado, a pulso, el sobrenombre de "Las puertas del infierno". Creo que viendo la imagen,  todos entendemos el por qué de este sobrenombre, ¿verdad? Pero como sé que sois personas curiosas, os explicaré qué es este cráter y por qué está en llamas. 






El pozo de Darvaza


     Ese es el nombre real de estas puertas al inframundo que se pueden encontrar  rodeado del vasto desierto de Karakum, de 350.000 km cuadrados. Esta  puerta al infierno lleva "abierta" ya más 40 años. cuando este país aún pertenecía a la Unión Soviética. Este desierto, era muy codiciado por sus grandes reservas de petróleo. Es por eso, que un grupo de geólogos de la URSS  se acercó hasta esta zona para realizar una prospección en busca de tan valiosa roca líquida.

      Su sorpresa llegó cuando su campamento, junto con ellos, se hundió tras colapsarse el lugar donde estaban buscando el petróleo. Estaban situadios sobre una bolsa de gas natural que colapsó con los procesos de drenaje del equipo.  El cráter que se formó, tenía 70 metros de anchura y unos 20 de profundidad que pronto empezó a emanar metano, asfixiando a los animales de la zona.  

    Para evitar un desastre mayor, los científicos decidieron quemar todo ese gas, para que rápidamente se consumiera y eliminar el peligro. El problema fue que ellos creyeron que al prender el metano, este se consumiría en cuestión de días. Pero no fue así. La bolsa de gas era más grande de lo que habían calculado y, a día de hoy, más de 45 años después, ese cráter sigue aún en llamas.

      Ahora el lugar es un arma de doble filo. Por un lado, es un atractivo turístico importante, que atrae a miles de turistas cada año, no sé si deseando ver estas espectaculares "puertas al infierno" o por ser los elegidos para disfrutar del momento de su apagón, lo cuál puede ocurrir en cualquier momento. Pero también atrae a animales, insectos, arañas, etc, quienes en ocasiones, caen despistados en el cráter y mueren.


      Otro ejemplo en el que la realidad, supera a la ficción (si consideramos el infierno una ficción). ¿Qué te ha parecido? ¿Te gustaría ser el turista que disfrutara de ver cómo la puerta se apaga y se cierra?





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